Un nuevo fondo global recibe sus ingresos de las empresas que obtienen ganancias a partir del uso de secuencias digitales de recursos genéticos.
En un anuncio que promete transformar la financiación de la conservación ambiental, la COP16 del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) presentó oficialmente el Fondo Cali en la sede de la FAO en Roma, Italia, el 25 de febrero de 2025.
Este mecanismo financiero, que involucra por primera vez al sector privado en la protección de la biodiversidad, busca canalizar recursos provenientes de empresas que utilizan información genética digital para fines comerciales.
Este fondo representa un hito en los esfuerzos globales por garantizar un reparto justo de los beneficios derivados de los recursos genéticos de la naturaleza.
El Fondo Cali se basa en un principio simple pero innovador: las empresas que obtienen ganancias a partir del uso de secuencias digitales de recursos genéticos deberán aportar una parte de sus ingresos al fondo.Este mecanismo, que se estableció inicialmente en la COP15 en 2022, fue diseñado para corregir un vacío legal que había dejado fuera de regulación el uso de información genética digital, a diferencia de los recursos genéticos físicos que ya estaban cubiertos por el Protocolo de Nagoya.
De acuerdo con Susana Muhamad, ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia y presidenta de la COP16, el Fondo Cali responde a los desafíos que plantea la era digital, en la que las empresas acceden a información genética a través de bases de datos en línea, sin necesidad de extraer físicamente los recursos de los países de origen. “Este fondo no es caridad de las empresas. Es su pago justo por el uso de la biodiversidad global”, afirmó Muhamad, según consignó La Silla Vacía.
El mecanismo establece que las empresas deberán contribuir con el 1% de sus utilidades o el 0,1% de sus ingresos anuales, siempre que cumplan con ciertos criterios económicos. Según detalló BBVA, estas condiciones incluyen tener activos superiores a 20 millones de dólares, ingresos anuales de al menos 50 millones de dólares o ganancias de 5 millones de dólares, en promedio durante los últimos tres años.
Este esquema apunta principalmente a grandes corporaciones de sectores como la farmacéutica, la biotecnología, los cosméticos y la inteligencia artificial, entre otros.
Uno de los aspectos más destacados del Fondo Cali es su enfoque en la equidad. Según informó La W Radio, al menos el 50% de los recursos recaudados se destinarán a pueblos indígenas y comunidades locales, reconociendo su papel como guardianes de la biodiversidad. Estas comunidades, que han protegido los ecosistemas durante generaciones, recibirán apoyo financiero para continuar con sus esfuerzos de conservación.
Onno van den Heuvel, director de Finanzas para la Naturaleza del Pnud, subrayó la importancia de esta asignación: “El Fondo Cali es, en realidad, el Fondo de la gente, porque al menos el 50% de la financiación apoyará a los pueblos indígenas y a las comunidades locales. Este fondo recompensa a aquellas comunidades que, por mucho tiempo, han trabajado en la conservación de la biodiversidad en nombre de todos nosotros”.
Además, los recursos se utilizarán para implementar el Convenio sobre la Diversidad Biológica y el Marco Global de Biodiversidad Kunming-Montreal, promoviendo la conservación y el uso sostenible de los ecosistemas en todo el mundo. Según BBVA, los países menos desarrollados y megadiversos serán los principales beneficiarios de estos fondos, ya que son los territorios de donde se presume que se ha extraído la información genética utilizada por las industrias.
El Fondo Cali será gestionado por las Naciones Unidas, lo que garantiza una gobernanza inclusiva y transparente. Según explicó Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva del CDB, este mecanismo multilateral busca asegurar un reparto justo y equitativo de los beneficios derivados del uso de la información genética digital.
“Si tomas de la naturaleza, devuélvele a la naturaleza. Este nuevo fondo ofrece por primera vez un canal global, bajo supervisión de la Convención, para que el sector privado contribuya a la conservación”, declaró Schomaker durante el lanzamiento.
Para que el mecanismo sea efectivo, cada país miembro del Convenio sobre la Diversidad Biológica deberá convertir esta obligación en ley, lo que permitirá que las contribuciones de las empresas sean vinculantes. Sin embargo, incluso las empresas de países que no forman parte del convenio, como Estados Unidos, podrán realizar aportes voluntarios al fondo.
El éxito del Fondo Cali dependerá en gran medida de la voluntad del sector privado. Según destacó Elizabeth Mrema, directora ejecutiva adjunta del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, esta iniciativa representa una oportunidad para que las empresas demuestren su compromiso con la sostenibilidad y la justicia ambiental. “El Fondo Cali es una iniciativa innovadora, única en su género, que invita a las empresas y al sector privado a colaborar en la conservación de la biodiversidad”, afirmó Mrema, según consignó La W Radio.